1.1
Origen
de la Contabilidad
La expansión comercial y geográfica de las grandes
civilizaciones de la Antigüedad, aunada a la aparición de la escritura, los
números y la unidad como medida de valor, cuyos vestigios, datan desde hace
6,000 años. a.C., nos ayudan a deducir que la disciplina contable es una de las
más antiguas.
Se ha descubierto a través de las investigaciones
históricas que las grandes civilizaciones de Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma
practicaban la contabilidad, siendo esta última donde se encontró una
rudimentaria “partida doble”, es decir dos libros, uno de ellos denominado adversia (caja) y el otro codex (cuentas corrientes). Lo
utilizaban los contadores romanos, en su mayoría esclavos y plebeyos que se
agrupaban en colegios. Durante la Edad Media surgieron las aduanas, las cuales
controlaban el tránsito de mercancías que circulaban de una localidad a otra.
La contabilidad nació prácticamente con el
desarrollo del mercado o intercambio de mercancías, y es el registro o control
de lo que se da y de lo que se recibe, actividades que automáticamente generan
los dos conceptos centrales de la ciencia contable: el debe y el haber.
En 1573 se publicó la obra Della Mercatura et Del Mercante Perfetto cuyo autor fue Benedetto
Cotrugli Rangeo, la cual era un pequeño tratado con indicaciones para la
práctica del comercio y donde se identifican la partida doble, donde menciona
la utilización d tra libros: cuaderno
(mayor), giornale (diario) y memoriale (borrador o recordatorio). Sin
embargo, a quien se considera el invetor y precursor de la partida doble es al
franciscano Fray Luca de Pacioli, con su obra Summa de Arithmetica publicada en 1494. La difusión de la
disciplina contable se inició en el Renacimiento y se exportó al Nuevo
Continente como consecuencia de la expansión mercantilista que tuvieron algunas
ciudades europeas.







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